Sesión 3; actividad 2
Texto de la campaña publicitaria.
En
estos días nos encontramos con diversas problemáticas sociales en diferentes
ámbitos, que requieren de profesionales bien preparados que afronten dichas
situaciones, para evitar que estos se afiancen y expandan en nuestra sociedad.
En
salud, por ejemplo, nos enfrentamos contra una realidad en la que enfermedades,
algunas de naturaleza crónica degenerativa, están afectando grandes porcentajes
de la población, y entran dentro de los porcentajes de mortandad anual en
nuestro país. Además, esta situación tiende a acrecentarse, ya que,
lamentablemente, existen deficientes hábitos de cuidado personal y alimentación
de la población en general, y son estos los causantes de que se produzcan este
tipo de enfermedades y se mantengan.
Siendo
así, se requiere que los jóvenes compartan, y asuman, parte de la
responsabilidad en la atención de estas problemáticas, a través de la
preparación profesional en el campo de la salud, como en la promoción y
educación para la salud.
En la
UnADM existe la oportunidad de estudiar una Licenciatura en Promoción y
educación para la salud, con el objetivo de Formar Licenciados en Promoción y Educación para la
Salud, que colaboren con el desarrollo y aplicación efectiva de programas de
intervención en prevención de enfermedad, énfasis en la promoción de hábitos
socioculturales y ambientales saludables. Integrar y fortalecer los cuadros de
personal de salud, capacitado específicamente para la prevención de riesgos a
la salud, además de la promoción de procesos de participación social que guíen
el empoderamiento en salud, que favorezcan así, la calidad de vida y el
bienestar en la población.
El licenciado en promoción y
educación para la salud es competente en el ámbito de la salud pública, en el
modelo de promoción a la salud con aplicación individual o colectiva centrado
en facilitar condiciones de adaptación al cambio en el estilo de vida y
creación de ambientes saludables, mediante el empleo de elementos
científico-metodológicos que le permiten capacitar en atención primaria a la
salud y educar mediante técnicas didácticas para transformar hábitos de vida
influyendo transversalmente en los tres niveles de atención a la salud,
considerando prioritariamente los determinantes de la salud y el análisis de riesgo
en salud, con respeto y dignidad a las personas, lo que permite su desempeño en
instituciones de salud, educativas, e incluso en organizaciones de la sociedad
civil.
El promotor educador en salud es un
profesionista que facilita el desarrollo de hábitos de vida saludable a través
de la promoción de ambientes sanos fortaleciendo al primer nivel de atención
desde los sectores que lo requieren: el sector salud, el sector educativo, el
sector social y el sector industrial-empresarial.
·
Sector salud. El Promotor educador en
salud podrá integrase en el Sistema Nacional de Salud en el ámbito de atención
primaria a la salud con énfasis en la promoción de salud y como facilitador de
hábitos de vida saludable en los diferentes niveles de atención, además podrá participar
en la implementación de programas de promoción de salud y prevención de
enfermedades en centros de salud y clínicas; en hospitales también puede
colaborar como apoyo en el área de vigilancia epidemiológica intrahospitalaria
y para realizar acciones de fomento a la salud, asimismo, participa como
colaborador en la vigilancia epidemiológica, contención de brotes y colocación
de cercos epidemiológicos e incluso en el análisis de riesgos en salud, en las
diferentes etapas de la vida.
·
Sector educativo. Participa en
centros educativos de atención preescolar, primaria, secundaria, media superior
y superior para la prevención y promoción de salud, facilitador de hábitos de
vida saludable, activación de programas de fomento a la salud, contención de
brotes epidemiológicos y otros apoyos de información y comunicación en salud.
·
Sector industrial-empresarial. Podrá
participar en áreas de salud laboral para la vigilancia y protección de riesgos
laborales dentro de la industria y empresas, incluida la salud mental y el
ejercicio de resiliencia laboral, tanto en el ámbito público, como el privado.
Estamos
en un momento histórico donde la sociedad cambia de manera vertiginosa. Hemos
transitado de la sociedad industrial a la sociedad de la información, primero,
del conocimiento, después, y ahora estamos inmersos en la sociedad del
aprendizaje donde los espacios de educación ya no se reducen a cuatro paredes
pues progresivamente se incorporan los ámbitos virtuales como medios
educativos; ello propicia la migración del estudiante de un ámbito pautado,
donde el docente es el centro del proceso, transmisor de conocimiento, donde el
recurso didáctico por excelencia es el libro; a un entorno de amplias
posibilidades, donde los estudiantes son protagonistas de cambio, responsables
de su aprendizaje, constructores de conocimiento y comunicadores con una
multitud creciente de canales y medios. Los jóvenes actualmente saben manejar y
utilizar ampliamente las tecnologías de la información y la comunicación, con
lo cual establecen nuevas formas de relación con los otros y con el
conocimiento.
Hoy en
día el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han
venido a transformar la forma en como interactuamos, pero sobretodo, la manera
en como aprendemos; ejemplo de ello es la creación de escuelas virtuales en las
que podemos seguir con nuestros estudios desde la comodidad de casa o desde
nuestro lugar de trabajo. Sin embargo, esta modalidad de estudios presenta
nuevos retos y desafíos para todo aquel que aspire a convertirse en un
estudiante en línea. El aprendizaje en esta modalidad de estudios se lleva cabo
en un ambiente virtual, el cual incorpora el uso de Tecnologías de la
Información y la Comunicación (TIC) en la denominada era de la información,
caracterizada por extender el conocimiento humano a lo largo y ancho del
planeta a la velocidad de la luz. Bajo esta modalidad, el proceso educativo se
enfoca más al aprendizaje que a la enseñanza, incorporando actividades y
experiencias estimulantes para la autogestión y la colaboración. La
participación del estudiante se distingue por aprender de manera independiente,
ya que tiene a su disposición un conjunto de elementos que le permiten contar
con tutoriales e información para el autoaprendizaje y no depende del docente para
tener acceso a ello.
Un
ambiente o entorno virtual de aprendizaje (AVA o EVA) implica la organización
de un espacio de interacción, en el cual confluyen diversos recursos didácticos
y herramientas tecnológicas que permiten la comunicación sincrónica y
asincrónica de los usuarios con base en un programa educativo, así como la
producción de conocimientos a través de un sistema de administración de los
procesos formativos. Desde esta visión, se hace énfasis en la colaboración y
existe la premisa fundamental de que todos los actores involucrados en el
proceso de formación contribuyen al aprendizaje, pues a través de un AVA el
estudiante desarrolla de manera activa y situada la construcción del
conocimiento, pero siempre en colaboración con otros.
Las
interacciones entre los participantes adoptan un carácter educativo,
transformándose en espacios en los que se proponen y comentan ideas. Los AVA
varían, desde los que usan sólo texto hasta propuesta 3D, como la plataforma
“Second Life”.
Durante
los cursos, los estudiantes realizan actividades como: juegos de simulación y
proyectos; resuelven casos y problemas; leen diferentes tipos de texto;
responden cuestionarios abiertos y de opción múltiple. Durante el proceso de
aprendizaje los estudiantes interactúan con el contenido y con sus compañeros,
emiten opiniones dentro de los foros, elaboran ensayos que comparten con la
comunidad, producen textos, imágenes, audios, videos, diapositivas y programas
de cómputo, entre otros materiales que enriquecen el propio ambiente de
aprendizaje.
En un
AVA el aprendizaje se fortalece a través de la relación y la comunicación que
se genera entre los estudiantes y docentes. Por medio de un conjunto de
herramientas, los estudiantes se ven favorecidos para descubrir, construir y
aprehender los nuevos conocimientos en un ambiente más abierto y flexible, en
el que las barreras del tiempo y el espacio se ven modificadas de manera
sustancial.
Tú,
como estudiante en contacto con las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC), te beneficiarás de varias maneras, para lo que requerirás
de acciones relacionadas con el uso, selección, utilización y organización de
la información, de modo que te vayas formando como un ciudadano maduro de la
sociedad de la información y el conocimiento. Adquirir este tipo de autonomía
en la actualidad significará aprender y dominar las TIC.
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